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23 diciembre, 2023

Las 25 Supersticiones y Creencias más Populares: Explicación y Origen

En la Edad Media, la superstición dominaba la mentalidad de la gente, que veía en fenómenos como la peste negra una intervención divina. Así, algunos símbolos o hechos podían indicar que se avecinaba algo bueno o malo. Aunque pueda parecer algo lejano, muchas de esas creencias supersticiosas aún perduran en nuestros días. Si quieres conocerlas, ¡sigue leyendo!

1- Romper un espejo

La superstición de que romper un espejo da mala suerte tiene su origen en la antigua Grecia y Roma, donde se creía que los espejos eran portales al plano espiritual. Por lo tanto, al romper un espejo, se cree que se altera el equilibrio y se atrae la mala fortuna. Además, se dice que la mala suerte dura siete años, porque los romanos pensaban que la vida se renovaba cada siete años y que el alma se quedaba atrapada entre los fragmentos del espejo.

Hay algunas formas de evitar o contrarrestar la mala suerte que supone romper un espejo, como recoger todos los pedazos y tirarlos a un río caudaloso, enterrarlos bajo tierra o quemarlos. 

2- Desear salud o decir "Jesús" tras estornudar

Es una creencia popular que se basa en el miedo y la ignorancia que provocaba el estornudo en la Edad Media. El estornudo es una reacción involuntaria del cuerpo para expulsar el aire, el polvo o los gérmenes que irritan las vías respiratorias. Sin embargo, en la época medieval, se pensaba que el estornudo era la oportunidad de Satanás para entrar en el cuerpo de alguien y poseerlo. Por eso, se decía "Jesús", "santinos" o "salud" después de estornudar, para evitar que el demonio se quedara o para desearle al estornudador que se recuperara pronto.

Esta superstición se refleja en el refrán: "Estornuda el rey, y dicen todos: Jesús; estornuda el pobre, y dicen todos: ¡Qué estornude!" o en inglés: "The king sneezes, and everyone says: God bless you; the poor man sneezes, and everyone says: Sneeze away!".

3- El número 13

El origen de la superstición del número 13 se basa en una interpretación religiosa. En la última cena, hubo trece comensales, lo que se asoció con una maldición o un presagio negativo ya que fue la antesala de la crucifixión. Por eso, el número 13 se considera de mal fario.

- Algunas personas sufren de triscaidecafobia, que es el miedo irracional al número 13.

- En algunos países, como España y Latinoamérica, se dice que el martes 13 es un día de mal agüero, mientras que en otros, como Francia y Estados Unidos, se teme al viernes 13.

- Hay muchos casos de personas, lugares o eventos que parecen estar vinculados al número 13, como el compositor Richard Wagner, el cometa Halley o la lotería italiana.

4- Primero en irse, primero en morir

Esta superstición es una de las muchas que se relacionan con el número 13 y su mala fama. La superstición se extendió por Europa. Se creía que si había 13 personas en una mesa, una de ellas moriría pronto, al igual que Judas, el traidor de Jesús, que fue el primero en irse de la última cena. Aunque esta superstición no tiene ninguna base científica, hay personas que aún la temen y evitan sentarse con 13 comensales o ser los primeros en abandonar la mesa.

5- El gato negro

Es una creencia popular que se originó en la Edad Media y que se basa en el miedo y la ignorancia que provocaba el gato negro. El gato negro ha sido asociado con la mala suerte, la brujería y el mal de ojo por muchas culturas y épocas. Según esta creencia, si un gato negro se cruza en tu camino, podría estar atrayendo la desgracia o la muerte a tu vida.

Sin embargo, esta superstición no tiene ninguna base científica y se basa en la coincidencia y la casualidad. El gato negro es un animal que tiene un pelaje oscuro debido a una mutación genética, y que no tiene ninguna relación con la mala suerte o el infortunio. De hecho, en algunas partes del mundo, como en Japón, Egipto o Escocia, el gato negro se considera un símbolo de buena suerte, prosperidad y protección.

6- Supersticiones marinas

Las supersticiones marinas son creencias populares que se originaron en la Edad Media y que se basan en la idea de que el mar es un lugar misterioso y peligroso, donde hay que tener cuidado con lo que se hace o se dice para no enfadar a los dioses o atraer la mala suerte. Algunas de las supersticiones marinas más conocidas son las siguientes:

- Se dice que zarpar en viernes trae mala suerte, porque es el día de la crucifixión de Cristo. También se evitan otras fechas como el primer lunes de abril, el segundo lunes de agosto o el 31 de diciembre, por estar relacionadas con hechos trágicos de la historia o la religión.

- Se considera que llevar plátanos a bordo es de mal agüero, porque se asocian con la muerte o la enfermedad. Esta superstición se debe a que en el siglo XVIII, los barcos que transportaban plátanos desde el Caribe solían ir más rápido para evitar que se pudrieran, lo que dificultaba la pesca o el avistamiento de otros barcos.

- Se piensa que silbar en el barco provoca vientos fuertes o tormentas, porque se desafía a los dioses del mar. Esta superstición se basa en la idea de que el silbido imita el sonido del viento y que solo el capitán tiene el poder de ordenar que se silbe para pedir más viento.

- Se supone que llevar mujeres a bordo trae mala suerte, porque distraen a los marineros o hacen celosos a los dioses del mar. Esta superstición se contradice con la de que ver una sirena es de buena suerte, porque significa que el viaje será exitoso y que se encontrará un tesoro.

- Se afirma que ver un gato negro a bordo es de buena suerte, porque se cree que los gatos tienen poderes mágicos y que protegen al barco de los ratones, las enfermedades y los malos espíritus. Esta superstición se opone a la de que ver un albatros es de mala suerte, porque se cree que son las almas de los marineros muertos y que matarlos trae desgracias.

7- El aullido de un perro 

Esta superstición es una creencia popular que se basa en la idea de que los perros tienen un sentido especial para percibir la muerte o la enfermedad. Según esta creencia, si un perro aúlla en el hogar, podría estar anunciando que uno de sus habitantes va a sufrir algún mal o va a fallecer pronto.

El origen de esta superstición se remonta a la antigüedad, cuando se pensaba que los perros eran capaces de ver y comunicarse con los espíritus de los muertos. Por eso, se creía que los perros aullaban para advertir a los vivos de la presencia de algún fantasma o de alguna amenaza sobrenatural.

8- La Peste Negra

La superstición de que la peste negra era un castigo divino o una señal del apocalipsis se basaba en el desconocimiento y el miedo que provocaba la enfermedad, que se extendió por Europa entre 1347 y 1353 y causó la muerte de entre un tercio y la mitad de la población. Algunas de las creencias que se tenían entonces sobre la peste negra eran las siguientes:

- Se pensaba que la peste se debía a la influencia de los astros, los volcanes o los terremotos.

- Se buscaban culpables y se acusaba a los judíos, los leprosos, las brujas, los musulmanes o los extranjeros de envenenar los pozos o practicar la magia negra. Muchos de ellos fueron perseguidos y quemados en la hoguera.

- Se recurría a los santos y sus reliquias, a los curanderos, los brujos y los alquimistas para buscar protección o curación. Algunos remedios populares eran el vinagre, el ajo, las hierbas aromáticas o las sangrías.

- Se formaron grupos de flagelantes, que se azotaban públicamente para expiar sus pecados y aplacar la ira de Dios. Sin embargo, también fueron perseguidos por la Iglesia, que los consideraba herejes.

- Se produjo una crisis social, económica y religiosa, que afectó a todos los ámbitos de la vida. Algunas consecuencias fueron el aumento de la pobreza, el abandono de los campos, la escasez de alimentos, el declive del comercio, la desconfianza hacia la Iglesia y el surgimiento de movimientos reformistas.

9- La urraca en el tejado

Esta superstición es una creencia popular que se basa en la idea de que las urracas son aves inteligentes y curiosas, que se sienten atraídas por los lugares donde hay actividad o movimiento. Según esta creencia, si una urraca se posa en el tejado de una casa, podría estar anunciando que pronto habrá visitas o invitados en esa casa.

El origen de esta superstición se remonta a la Edad Media, cuando se pensaba que las urracas eran mensajeras de los dioses o de los espíritus. Por eso, se creía que su presencia cerca de una casa podía ser una señal de buena o mala suerte, dependiendo del número de urracas que se vieran. Hay una famosa canción infantil que dice: Una urraca, buena suerte. Dos urracas, mala suerte. Tres urracas, una boda. Cuatro urracas, un nacimiento. Cinco urracas, plata. Seis urracas, oro. Siete urracas, un secreto que nunca se debe contar...

10- Niños cambiados

La superstición de los niños cambiados es una creencia popular que se originó en la Edad Media y que se basa en la idea de que algunas criaturas fantásticas, como los trols, las hadas o las brujas, podían robar a los bebés humanos y dejar en su lugar a sus propios hijos, que solían ser deformes, enfermizos o malvados. Esta leyenda servía para explicar las anomalías congénitas, las enfermedades o las muertes infantiles, así como para expresar el miedo a la pérdida de la identidad familiar y cultural.

Algunas formas de evitar o revertir el cambio de los niños eran colocar objetos de hierro cerca de la cuna, bautizar al bebé lo antes posible, maltratar al niño cambiado para que sus padres lo reclamaran o someterlo a una prueba de fuego. Sin embargo, estas prácticas eran muy crueles y podían causar más daño que beneficio a los niños.

La superstición de los niños cambiados ha inspirado muchas obras literarias y artísticas, como el cuento de los hermanos Grimm "El niño cambiado", la novela de John Crowley "Little, Big" o la película de Guillermo del Toro "El laberinto del fauno".

11- El canto del cuco

Es una creencia popular que se originó en la Edad Media y que se basa en la idea de que el cuco es un ave que anuncia la llegada de la primavera y el cambio de estación. Según esta creencia, si alguien oye a un cuco cantar, podría estar recibiendo una predicción de cuánto tiempo le queda de vida, según el número de veces que cante el cuco.

El origen de esta superstición se remonta a la época de las cruzadas, cuando muchos caballeros y soldados partían a Tierra Santa para luchar contra los musulmanes. Antes de emprender el viaje, solían escuchar el canto del cuco, que les indicaba si iban a tener buena o mala suerte en la guerra. Así, se creía que si alguien oía al cuco cantar una vez, moriría pronto; si lo oía dos veces, viviría dos años; si lo oía tres veces, viviría tres años; y así sucesivamente.

12- El cacareo del gallo

Es una creencia que se basa en la idea de que el gallo es un animal que anuncia el amanecer y el inicio de una nueva vida. Al igual que con el cuco, oír a un gallo cacarear cinco veces significa que tan solo te quedan cinco años de vida.

13- El graznido del cuervo

Es una creencia popular que se originó en la Edad Media y que se basa en la idea de que el cuervo es un ave que anuncia la llegada de la primavera y el cambio de estación. Según esta creencia, si alguien oye a un cuervo graznar un cierto número de veces, podría estar recibiendo una predicción de cómo será el tiempo en los próximos días.

El origen de esta superstición se remonta a cuando muchos caballeros y soldados antes de emprender el viaje, solían escuchar el graznido del cuervo, que les indicaba si iban a tener buen o mal tiempo en la guerra. Así, se creía que si alguien oía al cuervo graznar una vez, el tiempo sería bueno; si lo oía dos veces, el tiempo sería malo; si lo oía tres veces, el tiempo sería muy malo; y así sucesivamente.

14- Encontrar una herradura o una llave de hierro

Esta superstición es una creencia popular que se basa en la idea de que el hierro es un metal que tiene propiedades mágicas y que protege contra el mal de ojo, las brujas y los espíritus malignos. Según esta creencia, si alguien se encuentra una herradura o una llave de hierro, podría estar recibiendo un regalo del destino o una señal de que algo bueno le va a pasar.

El origen de esta superstición se remonta a la Edad Media, cuando se pensaba que las herraduras eran talismanes de buena suerte, porque su forma se parecía a la media luna creciente, un símbolo de fertilidad y prosperidad. Además, las herraduras se clavaban a los caballos, que eran animales sagrados y venerados por muchas culturas. Las llaves de hierro también se consideraban objetos de buena suerte, porque representaban el poder de abrir y cerrar puertas, tanto físicas como simbólicas. Las llaves de hierro se usaban para guardar tesoros, secretos o conocimientos ocultos.

15- Un eclipse de sol

Es una creencia popular que se basa en el miedo y la ignorancia que provocaba el fenómeno astronómico del eclipse de Sol. Según esta creencia, si el Sol se oscurecía por unos minutos, era porque Dios estaba enojado con la humanidad. El origen de esta superstición se remonta a la Edad Media. Solían temer los eclipses de Sol, porque indicaban que iban a fracasar en la guerra o que iban a morir pronto.

16- El cielo rojo como presagio del tiempo

Es una creencia popular que tiene una explicación científica. El color rojo del cielo se debe a la dispersión de la luz solar por las partículas de polvo, humo o agua que hay en la atmósfera. Cuando el sol está bajo en el horizonte, su luz atraviesa más aire y se filtran los colores azules y verdes, dejando pasar los rojos y naranjas.

Un cielo rojo al anochecer indica que el aire está limpio y seco al oeste, lo que sugiere que el tiempo será bueno al día siguiente. Sin embargo, un cielo rojo al amanecer significa que el aire está limpio y seco al este, lo que indica que el tiempo se ha deteriorado y que puede haber nubes y lluvia al oeste.

Esta creencia se refleja en el refrán: "Cielo rojo por la noche, buen pastor; cielo rojo por la mañana, mal pastor" o en inglés: "Red sky at night, shepherd's delight; red sky in the morning, shepherd's warning".

17- Encontrarse una liebre en el camino

Es una creencia popular que se originó en la Edad Media y que se basa en la idea de que la liebre es un animal relacionado con la fertilidad, el dinero y la astucia. Según esta creencia, si alguien se encuentra una liebre en el camino, podría estar recibiendo una advertencia de que va a tener problemas económicos, familiares o de salud.

El origen de esta superstición se remonta a la época de las cruzadas, cuando muchos caballeros y soldados partían a Tierra Santa para luchar contra los musulmanes. Antes de emprender el viaje, solían cazar liebres, que eran consideradas una presa fácil y un manjar. Sin embargo, si se encontraban una liebre en el camino, la interpretaban como una señal de que iban a fracasar en la guerra o de que iban a morir pronto.

18- Encontrarse un sapo en el camino

Es una creencia popular que se originó en la Edad Media y que se basa en la idea de que el sapo es un animal que tiene propiedades mágicas y que protege contra el mal de ojo, las brujas y los espíritus malignos. Según esta creencia, si alguien se encuentra un sapo en el camino, podría estar recibiendo un regalo del destino o una señal de que algo bueno le va a pasar.

19- Tirar sal

Según esta creencia, si alguien tiraba sal sobre la tierra, podía estar maldiciendo el lugar o a sus habitantes, ya que la sal podía hacer que el suelo se volviera infértil y seco. El origen de esta superstición se remonta a la época de las cruzadas, cuando algunos generales romanos o cristianos ordenaban salar la tierra de las ciudades conquistadas o destruidas, para simbolizar su ruina y su desolación. Así, se creía que si alguien encontraba sal en el suelo, era porque había ocurrido una tragedia o porque debía evitar ese lugar.

20- El cometa Halley

Es un cometa muy famoso que ha sido observado desde la antigüedad por diferentes culturas. Su nombre se debe al astrónomo inglés Edmund Halley, que fue el primero en calcular su órbita y predecir su regreso cada 76 años aproximadamente.

El cometa Halley ha sido testigo de muchos acontecimientos históricos. En 1066, el cometa se vio en el cielo de Inglaterra poco antes de la invasión normanda, que cambió el destino del país. Muchos lo interpretaron como una señal de desgracia para el rey Haroldo II, que murió ese mismo año en la batalla de Hastings frente a Guillermo el Conquistador. El cometa quedó plasmado en el famoso tapiz de Bayeux, una obra de arte que narra la conquista normanda.

21- Cruzarse con un cura

Esta superstición es una creencia popular que se basa en la idea de que los curas y los monjes eran personas que se dedicaban a la oración y al servicio de Dios, y que por lo tanto, estaban más cerca de la muerte y el más allá. Según esta creencia, si alguien se cruzaba con un cura o un monje en el camino, podría estar recibiendo una advertencia de que algo malo le iba a pasar o de que debía arrepentirse de sus pecados.

El origen de esta superstición se remonta a la época de las cruzadas, cuando muchos caballeros y soldados partían a Tierra Santa para luchar contra los musulmanes. Antes de emprender el viaje, solían confesarse con un cura o un monje, que les daba la absolución y les entregaba una cruz de tela para que la cosieran en su ropa. Así, se creía que si alguien se encontraba con un cura o un monje en el camino, era porque iba a morir pronto o porque debía prepararse para el juicio final.

22- Navidad en domingo

Se basa en la idea de que el día de la semana en que cae la Navidad influye en el clima y las cosechas del año siguiente. Según esta creencia, si la Navidad cae de domingo, el invierno será bueno, la Cuaresma ventosa y el verano seco. El origen de esta superstición se remonta a la época de las cruzadas. Antes de emprender el viaje, solían consultar el calendario y el almanaque, que les indicaban el día de la semana en que caería la Navidad y las predicciones meteorológicas y agrícolas que se derivaban de ello. Así, se creía que si la Navidad caía de domingo, era porque iban a tener un año favorable y pacífico.

23- Los amuletos de buena suerte

Es una creencia popular que se basa en la idea de que los amuletos de buena suerte son objetos que atraen la buena fortuna y la prosperidad. Según esta creencia, si recibes un amuleto de buena suerte en Año Nuevo, podrías estar recibiendo un regalo del destino o una señal de que el año que viene será favorable para ti. El origen de esta creencia se remonta a la Edad Media, cuando muchas personas usaban amuletos de buena suerte para protegerse de las enfermedades, las guerras, las brujas y los malos espíritus. Algunos de los amuletos más comunes eran las herraduras, las llaves, las monedas, las piedras, las plantas, los animales y los símbolos religiosos.

24- Escuchar truenos

Es una creencia popular que tiene su origen en la Edad Media y que se basa en la idea de que el trueno es un fenómeno atmosférico que anuncia la llegada de la lluvia y el cambio de estación. Según esta creencia, si alguien oye tronar en diciembre, podría estar recibiendo una predicción de que el próximo año será favorable para la agricultura, la armonía y la sabiduría. Oír truenos en enero, sin embargo, significa que habrá buenas cosechas acompañadas de guerra y vientos fuertes. Si los truenos provienen del este, habrá un gran derramamiento de sangre al año siguiente.

25- Encontrar agujas o monedas

Es una creencia popular que se originó en la Edad Media y que se basa en la idea de que la aguja y el medio penique son objetos que simbolizan la habilidad y la riqueza. Según esta creencia, si alguien se encuentra una aguja o un medio penique en el suelo, podría estar recibiendo un regalo del destino o una señal de que algo bueno le va a pasar. Sin embargo, si se deshace de ellos, podría estar perdiendo su buena suerte o provocando su infortunio.

El origen de esta superstición se remonta a la época de las cruzadas, cuando muchos caballeros solían llevar consigo una aguja o un medio penique, que les servían para coser sus heridas o para comprar comida o refugio.